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Tumores palpebrales
Definición: Hay que
diferenciar entre tumores benignos como lunares, papilomas, quistes y tumores malignos. En la mayoría de los casos se logra esta diferenciación con el biomicroscopio del oftalmólogo. Los tumores benignos se
eliminan con una pequeña intervención. Los tumores malignos tienen que ser eliminados completamente de todas las capas anatómicas porque destrozan tejidos sanos y recurren si no son eliminados en sano. El tumor maligno
palpebral más frequente es el epitelioma basocelular. Tiende a destrozar el parpado y los tejidos vecinos, pero no forma metástasis. Solamente el examen histopatológico puede asegurar que un tumor ha sido extraido por
completo. Si esto queda dudoso, hay que efectur una segunda resección.
Técnicas quirúrgicas: Se prohibe
la aplicación de radioterapia o la crioterapia (congelación) en tumores malignos palpebrales, porque no ofrecen ningún control sobre la eliminación del tumor.
Tumores con un margen bien visible se eliminan con el
bisturí, guardando un margen de seguridad. Si los márgenes del tumor no están claramente definidos, hay que examinar primeramente múltiples biopsias de todas las zonas marginales. Si queda un resto del tejido maligno en una
zona marginal, se amplia la resección. Es aconsejable esperar con la reconstrucción (ver reconstrucción palpebral) hasta que la eliminación completa del tumor esté comprobada por un
examen histopatológico.
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